domingo, 30 de septiembre de 2007

Estupidez local o colectiva?

Siempre he sido de los que opina que la masa no piensa (o derechamente es estúpida. Ejemplos de esto hay miles, basta asistir a cualquier lugar donde se de una reunión masiva para darse cuenta que cualquier imbecil con aire de orador puede convencerlos a todos de una idea que no tiene ni pies ni cabeza, solo por el hecho de que tiene el apoyo de sus amigos, y es el que habla mas fuerte. Supongo que no hay mucho que hacer contra eso, es un tema bastante estudiado, y por supuesto no soy el único que lo opina.

Ahora, si todo terminara ahi, sería tal vez pasable, lo explicamos diciendo que al estar en un evento multitudinario uno tiende a comportarse mas instintivamente que racionalmente. Pero ya está. Mi problema empieza cuando dedicando unos minutos a pensar, me doy cuenta que aparte de que la estupidez abunda en las masas, hoy por hoy (o tal vez siempre) la estupidez se da a niveles personales de manera alarmante.

¿Que de qué estoy hablando? Estoy hablando precisamente de nuestra sociedad chilena. No, ni siquiera es necesario llegar tan lejos, estoy hablando del habitante medio de Santiago. Vivimos en la que actualmente es considerada una de las ciudades mas caras del mundo, tenemos unos índices de contaminación que espantan, la delincuencia prolifera mas rápido que la maleza en verano, y para colmo, nuestro nivel de vida es golpeado día a día por políticas o estúpidas, o mal implementadas. Ni hablar de quienes implementan estas políticas.

Ahora bien, ¿tan mal no estamos cierto? Basta mirar a nuestros alrededores para ver que en muchos lados la contaminación es peor, la delincuencia es peor, los políticos son mas corruptos, los empresarios roban mas, etc. Ahora que lo pienso no debiera estar escribiendo esto, vivo en un país con uno de los mayores crecimientos económicos, un país sin terrorismo, un país donde hay libertades garantizadas por nuestro sistema, no debiera estar escribiendo esto, debiera estar disfrutando de lo que me ofrece Chile...

... Y caemos nuevamente en la estupidez. Ese discurso que escuchamos a diario, de gente que muchas veces no sabe ni hablar, pero que "nos representa a todos los chilenos. y que lucha por nosotros". Entonces el idiota promedio, sigue viviendo su vida promedio, haciendo sus gastos promedio, y quejandose de vez en cuando para mantener su conciencia tranquila. Ya lo decia un amigo, y a mi me ha costado entenderlo, "hay lugares donde la gente reclama en serio, para eso basta mirar al otro lado de la cordillera". Distintas realidades, cierto, distintas debilidades, pero copiar las buenas practicas no puede hacernos mal.

El problema es como empezar... por mi parte, está decidido, los precios de casi todo están como están debido a que la gente ni siquiera los cuestiona (y basta mirar por ejemplo, que nuestros económicos supermercados, donde uno ahorra mucho, tienen productos como el queso, la leche o la carne, practicamente al doble del precio que en cualquier carniceria o almacen relativamente decente). Asi que... derechamente a reducir al máximo mis gastos en estos productos, esperar que alguien mas en esta ciudad haga lo mismo, y ver la evolución de precios.

Si dará esto resultado... no lo se, tal vez la estupidez es mas común de lo que creo... tal vez yo mismo sea un estúpido por pensar en estas cosas... tal vez... esto no lo lea nadie. Saludos

6 comentarios:

Cristian dijo...

Y tal vez te tilden de "loco grave que se preocupa por weas". Lo que a mi me sorprende, al menos, es la capacidad gigantesca que tiene el santiaguino (por lo menos) de adaptarse a las weas, de siempre salir para atrás, de comerse la rabia y todo.

Quizás por eso hoy veia puras caras de culo en el supermercado

Jorval dijo...

Víctor, tienes toda la razón. Lamentablemente los santiaguinos y no me equivoco en decir que los chilenos tenemos, ahora, sangre de cordero. Lo que sucedió con el Transantiago es una muestra de la abulia que nos domina. ¿Qué crees que habría sucedido en Buenos Aires con una chambonada igual? Saludos.

Pablo dijo...

mmm, desgraciadamente lo que escribiste son cosas que casi todo el idiota promedio sabe pero que no hace. El problema de Chile es que nos acostumbramos a bancarnos las weas. Queríamos democracia a cualquier precio y dejamos que unos cuantos weones hicieran todo el proceso por nosotros. Cualquier cosa era mejor que la dictadura. Nos acostumbramos a dejar pasar muchas cosas con la idea de que se mejorarán a su tiempo pero el sistema nos pasa por encima. Ahora cada quien se preocupa de su metro cuadrado, le da lo mismo el resto mientras pueda pagar lo suyo y nadie lo moleste. Si un o se fija la mayoría de los weones reclama entre sí pero casi nadie se organiza para reclamar justamente como sociedad que somos.
El problema es ese, cada vez vivimos menos en sociedad.

Claudia dijo...

No creo que sea solo un problema del chileno, en particular del urbano santiaguino, sino que es un problema que traspasa nuestras fronteras...es una estupidez globalizada.
Es maravilloso saber, como te decía, que hayan humanos con la capacidad de reconocer lo absurdo, lo vanal, criticar lo que les desagrada y por supuesto, salirse de aquello.
Un beso!

sally :) dijo...

mmm..nose....io kreo k la masa no es estupida, a lo k tu llamas estupides io lo llamo indolencia...ademas ay muxos fectores k insiden en el hexo de k naide se cuestiones kosas....kero k no es llegar y decir kosas...
sugerencia: fundamenta mas :)
eso..

Jano dijo...

Estúpido, nadie te lee :P

Jojojo... bueno, creo que ya sabes qué pienso al respecto. Fue tema de conversación de banca más de una vez en aquellos años mozos.

Saludos